Cargando, por favor espere...

Como conservar correctamente la carne

Publicado por CarneGalicia el

La carne fresca es uno de los productos a que más atención debemos prestar a la hora de conservarla en nuestra nevera o frigorífico. Esto se debe al hecho que al tratarse de un alimento rico en proteínas y con alto contenido en agua, es susceptible a ser contaminada por bacterias como la salmonella o el E-coli. 

Asimismo, será necesario saber si está en mal estado para evitar posibles intoxicaciones. Será muy importante tomar determinadas medidas de seguridad para que la carne mantenga sus propiedades y se conserve en perfecto estado. En este artículo de unComo, te explicamos los pasos a seguir para saber cómo conservar la carne.

En primer lugar, será necesario que a la hora de comprar la carne nos aseguremos de que esta es totalmente fresca y está en perfectas condiciones. Deberemos fijarnos en su aspecto, así como también en las fechas de envasado y caducidad de aquellas que vienen ya empaquetadas. 

De esta forma, podremos conservar la carne en la nevera y sin cocinar durante unos 2 o 3 días como máximo. También cabe tener en cuenta que dependerá del tipo de carne que adquiramos, puesto que algunas aguantan más que otras.


Cabe destacar que la carne picada debe ser consumida a las pocas horas de haber sido procesada, ya que es más propensa a ser atacada por las bacterias. Se recomienda picar la carne al momento de consumirla o comprarla, es decir, no optar por carnes que hayan sido molidas de antemano.


Al conservar la carne en nuestro frigorífico, será necesario retirar los jugos que pueda tener, ya que es una fuente de proliferación de bacterias.


También se recomienda conservarla en recipientes bien limpios y cerrados herméticamente, por lo que si nos la han vendido envuelta en un papel o plástico, deberemos retirarlo. En el caso de la carne comprada ya envasada en bandeja no será necesario retirarla, puesto que esa carne se mantiene en una atmósfera protectora, es decir, el aire del interior ha sido tratado para evitar las bacterias.


Se recomienda conservar la carne en trozos grandes y, en caso de que sea necesario, cortarla a la hora de consumirla, ya que contra más cortes tenga, más fácilmente podrá deteriorarse.